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como es el proceso cerebral en la toma de decisiones?

la toma de decisiones, sea cual sea su objetivo, nos parece en la mayoría de los casos, un internamiento en un sótano frío y oscuro donde somos abandonados al desafío de errar o acertar,y por ende ser culpables del fin del mundo o los súper héroes de la historieta. curiosamente nuestra existencia en su totalidad no es más que un proceso permanente de toma de decisiones; a qué hora irse a dormir? a qué hora despertar? ducharse o no? tomar café o té? qué vestir? qué desayunar? ir en coche o en metro? que vía tomar? con qué asunto comenzar el trabajo? qué clientes visitar? decidir, decidir, decidir… una sucesión infinita de decisiones que nuestro cerebro debe gestionar, todas de manera simultánea, todas intentando prevalecer, todas inundando el sistema neuronal con sus demandas… un espacio saturado  de pequeñas descargas eléctricas en nuestro cerebro luchando por obtener prioridad.

este caótico escenario nos sobrecoge y parece exagerado, pero es solo una pincelada de todo cuanto ocurre simultáneamente en nuestro cerebro, porque al mismo tiempo que esto sucede también se mantienen en funcionamiento las decisiones atinentes a los procesos somáticos automáticos y las decisiones de supervivencia y preservación ambiental. ya he mencionado con anterioridad los aportes que gigerenzer hace  en el análisis y ponderación de las funciones cerebrales relacionadas con la intuición en la toma de decisiones, más allá, en el establecimiento de la intuición como un proceso evolutivo que no solo nos permite visualizar el futuro, sino que de manera más importante permite al cerebro lidiar con sendos procesos, ya que de no existir, saturarían el sistema causando su total colapso. los hallazgos con sujetos en situación experimental mediante el empleo de mri y fmri, han permitido establecer el proceso de jerarquización casi automático de las opciones para tomar decisiones, en cómo la heurística no se refiere a un proceso conceptual, sino a un sistema de optimización de los recursos y por ende de los resultados.

en junio de este año la university of  western ontario en cánada publicó un artículo científico “decoding action intentions from preparatory brain activity in human parieto-frontal networks”, considerado como un nuevo avance en el entendimiento de cómo el cerebro planifica sus acciones. durante año y medio los sujetos de investigación debían decidir entre tres opciones simples, y  tal como ya había demostrado haynes en alemania hace 2 años, encontraron que el observando las activaciones neuronales del fmri del sujeto, podían predecir qué decisión tomaría el voluntario segundos antes de que este tuviera conciencia de ello. las pruebas experimentales nos acercan cada vez más al conocimiento y comprensión de los mecanismos cerebrales que subyacen al proceso de toma de decisiones, un proceso que se rige por el principio de mínimo esfuerzo y máximo rendimiento, no como una orientación hedonista, sino en todos los casos como una norma de eficiencia y eficacia en la gestión de tan variados y complejos sistemas.

lo que me parece más interesante en todo este re-descubrimiento del poder de nuestra inconsciencia o no-consciencia, o de nuestro cerebro perse, es que estamos acercándonos cada vez más a la decodificación de los correlatos emocionales, motivacionales, fisiológicos y neuronales de lo que nos diferencia como especie, nuestros deseos y nuestra capacidad para visualizar el futuro. michael platt y scott  huettel del centro de estudios neuro-económicos de la duke university de carolina del norte, publicaron en marzo de este año los hallazgos de su investigación “risky business: the neuroeconomics of decision making under uncertainty”, un estudio amplísimo sobre los correlatos neurofisiológicos implicados en el proceso de toma de decisiones de alto riesgo en situación de incertidumbre.

platt y scott observaron las imágenes de fmri de sujetos expuestos a varios niveles de incertidumbre (del 50% al 100%) en la toma de decisiones y que estaban afiliadas a recompensas en acuerdo al porcentaje de acierto. los resultados se observaron en tres diferentes estados para decidir: la incertidumbre, la recompensa y la evaluación de consecuencias. los hallazgos son tan bastos y complejos que requerirán de grandes esfuerzos de investigación e integración de datos; a medida que avanzamos en el conocimiento de nuestro cerebros y sus funciones, mayor es nuestra comprensión sobre la complejidad y distancia que tenemos en términos de cuan cerca estamos de descifrar todos sus misterios.

resultaría difícil detallar los resultados de esta investigación por su complejidad, pero intentaré resumir sus aspectos más importantes, ya que resulta absolutamente inimaginable la cantidad y calidad de procesos que se activan a nivel cortical antes de que tomemos conciencia de que hemos decidido, la toma de decisiones es, en base a los hallazgos la mínima expresión de un intrincado sistema de procesos y sub-procesos cerebrales, el resultado de un complejo flujo de interacciones neuronales y bioquímicas, un mecanismo que por su eficiencia y organización  resulta completamente asombroso. decidir en un ambiente de incertidumbre, lo que aumenta el nivel de riesgo, en todo caso, como sugieren los autores, está relacionado de manera ineludible al historial y a las características personales, a lo que somos como resultado de nuestra experiencia particular, en tal sentido plantean que la toma de decisiones no es un proceso automático indiferenciado,  en cuanto que varía interpersonalmente, pero compartimos un sistema de alta especialización cerebral que funciona eficiente y constantemente activando un mínimo de 29 áreas cerebrales principales, involucradas en procesos críticos.

las imágenes de fmri de los sujetos mostraron que a mayor incertidumbre para decidir, mayor es el nivel de dopamina en el cerebro, esa que se ha definido como la hormona del placer, quizás comencemos a entender a los inversores y agentes de bolsa, a los emprendedores e innovadores,a aquellos que obtienen con el “rush” del momento crítico una descarga hormonal en el mismo centro de las adicciones, placer y miedo (núcleo accumbens) ; por otra parte,  también evidencian que a menor incertidumbre aumenta la actividad de los centros neuronales que controlan la conducta y las operaciones ejecutivas ( la corteza prefrontal e insular); podríamos entender al conservador o precavido? al colono y asociado?, resalta como resultado que las mujeres sean menos activas en la toma de decisiones  que los hombres en estado de incertidumbre, pero les superan en lo que se refiere a las decisiones de tipo social, podría relacionarse con el hecho evolutivo de que  la mujer ha sido el centro de la vida gregaria y la perpetuación de la especie.

 sobre la recompensa, los efectos sobre la toma de decisiones son más que interesantes ya que su capacidad como estimulo de la actividad cerebral es directamente proporcional a la magnitud de la recompensa, no a su probabilidad; por ello las loterías siguen creciendo en épocas de crisis económica, quizá sea la base de la visión pueril de la vida que mantienen muchos adultos, el fundamento del endeudamiento y otros tantos incomprensibles.

la evaluación de ganancias y pérdidas, lejos de lo que muchos en el ámbito de la neurociencia podríamos hipotetizar, demuestra en los resultados de esta investigación su carácter de activador de centros cerebrales responsables por la gestión de procesos emocionales, de la memoria episódica, la introspección, la conciencia, del placer, de los sentimientos, la atención y la personalidad; sugiriendo que la evaluación del riesgo es única y personalísima, aún ante la mayor incertidumbre el valor de ganancias y pérdidas es tan relativo como el de la condición de riesgo, en tal sentido, adjudicamos valor  a las consecuencias en dependencia de la activación de las estructuras neuronales subyacentes a los patrones emocionales .

el estudio de platt y scott hace mención especial sobre el efecto de la ambigüedad en la toma de decisiones, es decir, cuando el posible resultado no es claro, a diferencia de la incertidumbre que se refiere a las condiciones que rodean el proceso de decidir. en estos casos la actividad de la corteza prefrontal se incrementa mientras disminuye la de la amígdala, el striatum y el precunens,  resultados que sugieren que cuando existe dicha circunstancia aumenta la actividad consciente ejecutiva del cerebro y disminuyen las actividades en los centros relacionados al placer, las emociones y la introspección.

como resultado adicional de esta investigación platt y scott definen el perfil del explorador como el de más adecuado respecto a  la tarea de decidir en un estado de riesgo e  incertidumbre, un perfil caracterizado por una alta tasa de actividad en la corteza frontopolar del cerebro que está asociada a funciones de planificación, intro, retro y prospección, además de la capacidad de atención multitarea ; características que incluimos en el perfil de lo que consideramos agentes integradores, líderes y gestores de éxito en la práctica profesional ya que implica capacidad para prever integrando la estructura personal, los recursos disponibles, las posibles consecuencias manteniéndose alerta a múltiples indicadores y situaciones.

Todo el proceso cerebral que subyace a la toma de una decisión, explica las reacciones de absoluta euforia, positivismo extremo, parálisis emocional, ansiedad, depresión y muchas otras más. así también, como,  un proceso de tal complejidad ha sido diseñado por los años de evolución para guiar nuestra conducta de la manera más eficiente y adaptativa; un proceso que segundos antes de que seamos conscientes ya ha concluido y ha activado nuestro desempeño futuro.

En este área concreta, visualizando su aplicación a la práctica quisiera mencionar a modesto a. maidique que ha dedicado gran parte de su carrera a la observación y análisis de la gestión de los más importantes ceo´s de américa. maidique es profesor invitado en el harvard business school;  presidente y director ejecutivo del center for leadership en la florida international university y actualmente investiga en las áreas de toma de decisiones, liderazgo y desarrollo ejecutivo; los resultados preliminares que ha dado a conocer fundamentan su propuesta sobre el papel de la intuición en la toma de decisiones de personas sobre las que recaen las consecuencias de familias enteras y cuantiosas fortunas.

Las investigaciones de maidique se han realizado  con 36 ceo´s  que en 85% de los casos aseguran que sus decisiones, erróneas o acertadas, se han basado en su intuición o lo que ellos mismo definen como “gut feel” (sensación de tripas).  el procesamiento y análisis de datos no queda descartado ni relegado, no pretende infravalorar su importancia ni pertinencia después de un esfuerzo intenso y prolongado de investigación, análisis y evaluación que ocurre en la mayoría de los casos, estos 36 sujetos aseguran que de manera sorprendente ha sido la heurística la que sorprendentemente ha fundamentado sus decisiones; la buena o mala intuición, sugiere el autor debe ser examinada  desde las mismas raíces que le subyacen, es decir, solo con la operacionalización de las raíces que fundamentan cada decisión podrán calificarse las  intuiciones y su pertinencia a cada situación.

algunos de los ceo´s que participaron en el estudio de modesto son marcelo odebrecht, gustavo cisneros, bill amelio, para quienes el valor de la intuición es indiscutible, y el precio de ignorarla ha significado grandes fracasos. como colofón de su investigación, maidique sugiere que la exploración y actualización continua son imprescindibles a los efectos de disponer de la mayor cantidad de recursos, ya que su incorporación permitirá al cerebro recorrer su proceso intuitivo previo a la toma de decisiones de la manera más adecuada posible, concluyendo que los valores y creencias son importantes, pero que solo la operacionalización en términos sencillos y claros de las raíces permiten modificar y adaptar su carácter en acuerdo a los cambios y circunstancias ambientales.

toda la evidencia experimental que está generando la neurociencia apoya de manera contundente los supuestos de grandes pensadores de tiempos pasados, y nos acerca a una visión más humana de quienes somos, nos impulsa al entendimiento de la persona no como un ser automático o como un resultado creacionista, sino como un sistema dinámico que cambia y evoluciona por su interacción con los sistemas que le rodean, un ente de funcionamiento individual, que influencia sobre y es influenciado por el ambiente, y que registra todos los procesos en los que participa en los espacios entretejidos de su actividad celular.

al tomar una decisión, o al facilitar la toma de decisiones de clientes, intentemos visualizar la innumerable cantidad de pasos previos que nuestro cerebro ha completado, y asegurémonos de describir operacionalmente (en conductas observables) los conceptos, juicios, valores, creencias, raíces sobre las que consideramos se fundamentan, sin olvidar que, decidir finalmente, solo se trata de elegir, una elección implica en todo caso una selección emocional.   

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3 comentarios Escribe un comentario
  1. Anónimo #

    ESTO ESTA MUY BUENO PARA LOS ESTUDIANTES

    11/05/2012
    • Gracias por tu comentario, espero que la utilidad en términos de generar nuevas conciencias e interés sea máxima

      16/05/2012
  2. gus #

    Me sera de mucha utilidad para mi Tesis

    29/08/2015

tu aporte me sería de gran utilidad

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